Historia absurda y espontanea

En los próximos días me voy a un departamento con mi polola. Vinimos a Santa Cruz a buscar a mi mamá quién nos hizo el favor de ser el aval. Me puse a buscar las cosas útiles que podría llevar al departamento y apareció el siguiente artefacto:
(Además de una chapa de cuando el Lucho se tiró a la Fech, pero eso es otra historia)
Lo más chistoso es que no recordaba por qué tenía yo un disco del Negro Piñera… hasta que recordé que él mismo me lo había regalado el 2004:
Realismo mágico puro po weón.

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