Estábamos con mi compadre JP, tomando once en un local, cuando llega el hijo de la dueña con su concentración de notas. Cuando la señora empieza a ver las notas del ‘Chino’ ocurre el siguiente diálogo:

Mamá del Chino: ¡¿Qué pasó aquí?!
Chino: ¡Pero si yo no sabía na’ que había prue’a pos!
Mamá del Chino: Ya, vamos a hablar en la casa, ¡partiste!
(Chino se retira del local)
Tío del Chino: Da lo mismo, que le ponga pino de primero medio en adelante.
(Yo a Jp: Tiene que llegar a primero medio primero…)
Mamá del Chino: Se acabó el internet en la casa hasta que suba las notas.

Así que un saludo pal Chino que no puede leer esto. Jajaja.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.