La Universidad de Chile venció por 1-0 a la Universidad Católica en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos por la fecha 11 del Campeonato Nacional 2026, ante 45.000 espectadores. El único gol del partido fue obra de Juan Martín Lucero, quien volvió a convertir tras una larga sequía desde 2025. Con este resultado, la U repite lo logrado hace veinte días en el femenino, y además alcanza los 17 puntos y se ubica en el sexto lugar de la tabla de posiciones.

Previa del partido

Otra vez me tocó ir a cancha, gracias a mi trabajo como reportero grafico de Radio Azul Chile. Primero hice un live de la llegada del equipo, que arribó al Estadio Nacional a las 16:20, y después me fui rápido desde zona mixta hacia la cancha, donde pude sacar fotos a la gente en las tribunas y a los protagonistas en el calentamiento, antes de que arrancara el partido y durante su salida de camarines.

Primer tiempo

El clásico partió movido, con los dos equipos buscando, pero fue la U la que se vio más clara en el arranque. Un par de remates de media distancia (uno de Vasquez y el otro de Morales) avisaron antes de que llegara lo más importante de la tarde: el gol de Juan Martín Lucero. Minuto 16 y el delantero, que venía sin convertir desde 2025, apareció justo donde tenía que aparecer. Definición simple, gol y desahogo.

Después de eso, el partido cambió el tono. La Católica intentó adelantar líneas y presionar más arriba, pero sin demasiada profundidad. Mucho intento, poco peligro real. La U, en cambio, se sintió más cómoda, sin apurarse, manejando los tiempos y cerrando el primer tiempo con la ventaja mínima, en un trámite que se fue ensuciando con faltas y roces más propios de clásico que de buen juego.

Segundo tiempo

En el complemento se notó la mano desde la banca. La Católica movió piezas, ganó dinámica en el mediocampo y se quedó más tiempo con la pelota. Empujó, metió gente en campo rival y por momentos hizo retroceder a la U. Pero no le alcanzó.

Porque la U, sin replegarse del todo, supo cerrar los espacios. Se ordenó mejor, ajustó marcas y empezó a jugar otro partido, uno más de resistencia que de protagonismo. También hubo lectura desde la banca: Fernando Gago movió piezas en el momento justo y el ingreso de Charles Aránguiz le dio calma y criterio a un mediocampo que por momentos venía perdiendo terreno. El “Príncipe” volvió a mostrar un partido impecable. Hubo alguna llegada clara de ambos lados, pero nada que rompiera el guión.

El cierre fue tenso, de esos donde cada minuto pesa. La Católica intentó hasta el final, pero se encontró con un equipo que ya había decidido cómo defender la ventaja.

Epilogo

Esta vez fue especial: primer clásico y primer triunfo vivido desde el pasto. Si ya es impresionante vivirlo desde Andes, estando dentro del estadio, lo que se siente en el pasto es otra cosa. Cuesta encontrar palabras para describirlo, así que les dejo un video.

Adelante estudios.

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