¡Retomamos los análisis chungos en este blog!
Para responder la pregunta de si esto es simplemente una estrategia de marketing, una nueva forma de hacer periodismo o algo un poquito más macabro, primero tengo que explicar cómo llegué a esta duda.
Hace unas semanas estaba viendo CHV Noticias cuando apareció en pantalla un GC bastante particular. Para quienes no están familiarizados con la sigla, el GC es ese texto que aparece generalmente en la parte inferior de la pantalla para identificar una noticia, una persona o resumir lo que está ocurriendo.
En este caso, la protagonista era Mara Sedini, quien había dejado de ser vocera y reaparecía públicamente con declaraciones bastante críticas hacia el Gobierno. Hasta ahí, nada demasiado extraño. Lo que sí me llamó la atención fue la frase que decidió poner Chilevisión debajo de ella:
Me causó gracia y lo compartí en tuiter, superando las 165 mil visualizaciones, algo que no esperaba para nada. Pero lo más curioso vino después. La frase comenzó a circular tanto que distintas páginas dedicadas a verificar información política terminaron buscando la repetición del noticiario para comprobar que efectivamente Chilevisión había puesto eso en pantalla y no era una fake news.
En ese momento pensé que quizás había sido simplemente una ocurrencia puntual. Un periodista, editor, estudiante en practica o quien sea que redacte los GC tuvo un día particularmente inspirado y decidió jugársela con una frase más irónica de lo habitual.
Pensé que era una excepción
Pero después empecé a fijarme un poco más. Y aparecieron otros. Les dejo algunos:

“Cojo César no podrá seguir con sus andanzas”.
“Los onda corta tendrán larga estadía presos”.
“Proyecto sala cuna sigue en pañales en comisión”.
Hasta ahí ya me parecía curioso, pero todavía podía ser coincidencia. El problema es que cuando compartí estos tres ejemplos en redes sociales, comenzaron a llegarme más capturas.
“Los cuncuna: en la cárcel serán capullo”.
“A hombre lo turbaron curvas y terminó ensartado”.
“La nieve no alcanza a congelar el precio de las carnes”.
“Use casco: el peinado se arregla, la cabeza no”.
“Senador consecuente: pelea en Congreso y en la casa”.
“A los onda corta les bajaron la frecuencia”.
“Policía le quitó el piso a plan del Cojo César”.
“Cargo maldito: la insoportable levedad del seremi”.

Después de leer todos esos ejemplos, creo que ya cuesta bastante sostener que estamos simplemente frente a una casualidad.
Incluso re-apareció Mara Sedini con otro bastante bueno:
“Mara Sedini reapareció con ventilador”, pero ese es de Mega, no de CHV.
Un GC ya no es solamente un GC
Hay una forma de hacer los GC que se está repitiendo. Y no es precisamente la forma tradicional. Un GC normalmente tiene una misión bastante sencilla: explicar rápidamente qué está ocurriendo. “Senador protagoniza discusión”, “Gobierno anuncia proyecto”, “Detienen a banda criminal”. Información concreta, sin demasiadas vueltas. Pero cuando alguien escribe “Proyecto sala cuna sigue en pañales en comisión”, la intención parece ser otra. La noticia sigue estando ahí, por supuesto, pero ahora hay además un juego de palabras.
Lo mismo ocurre con “La insoportable levedad del seremi”. Para llegar a ese titular alguien tuvo que pensar en la noticia, identificar al seremi, recordar el título de la novela de Milan Kundera y decidir que la referencia era suficientemente buena como para ponerla en pantalla. Eso ya no es simplemente resumir una noticia sino editorializarla.
¿Estamos frente a una nueva forma de hacer televisión o simplemente frente a una estrategia para conseguir atención? Porque, seamos honestos, un GC así tiene una ventaja enorme en el ecosistema actual de medios: se comparte solo. Si veo en televisión “Proyecto sala cuna sigue en pañales en comisión”, probablemente lo recuerdo. Pero si además saco una foto de la pantalla y la publico en tuiter, la imagen funciona perfectamente sin necesidad de que nadie haya visto el noticiario.
Eso fue precisamente lo que me pasó con Mara Sedini. Yo vi el GC, lo compartí y el contenido comenzó a circular por sí mismo. Y no es la primera vez que esto ocurre. Después otras personas hablaron de la frase y algunas incluso fueron a buscar la emisión original para comprobarla. En otras palabras, el GC terminó teniendo una vida propia. Y eso me parece bastante interesante.
¿Están escribiendo para las redes?
Durante mucho tiempo la televisión fue un medio de una sola dirección. El canal transmitía y nosotros mirábamos. Si algo nos llamaba la atención, a lo más se lo comentábamos a la persona que estaba sentada al lado. Hoy la situación es completamente distinta. Una persona puede estar viendo televisión y, cinco segundos después, estar publicando una captura en redes sociales. Esa captura puede tener más alcance que el segmento completo del noticiario.
Entonces quizás los medios comenzaron a darse cuenta de algo bastante obvio: si una frase que aparece durante dos segundos puede transformarse en una publicación que circula durante horas, vale la pena pensar un poco más qué se escribe ahí.
Y eso me lleva a una pregunta que quizás sea más interesante que saber quién escribe los GC. ¿Están empezando los noticiarios a escribir pensando en las redes sociales? No digo que necesariamente exista una reunión editorial en CHV donde alguien diga “hoy necesitamos cinco GC virales”. No tengo ninguna evidencia de eso y sería irresponsable afirmarlo.
Pero sí creo que hay una adaptación bastante evidente a la forma en que hoy consumimos información. Un titular como “Mara Sedini reapareció con ventilador” no parece escrito solamente para la persona que está viendo televisión. Tiene todas las características de una frase que funciona particularmente bien cuando alguien la fotografía y la sube a internet.
Las redes sociales nos acostumbraron a competir por atención. Los medios tradicionales, que durante mucho tiempo tuvieron prácticamente asegurada esa atención, ahora tienen que pelear por ella. Un noticiario no compite solamente contra otro noticiario. Compite contra TikTok, Instagram, YouTube, Twitter, Netflix, WhatsApp, memes, videos de gatos y cualquier otra cosa que pueda aparecer en la pantalla del teléfono.
Cuando el titular se convierte en contenido
En todo caso, tampoco quiero presentar esto como si Chilevisión hubiera inventado algo completamente nuevo. En Argentina, los titulares de Crónica llevan años siendo prácticamente un género propio de internet. Algunos son tan absurdos, ingeniosos o inesperados que terminan convertidos en memes por sí mismos.
Y en Chile tampoco somos precisamente nuevos en esto. Si hablamos de medios que entendieron hace tiempo que un buen titular podía ser casi tan importante como la noticia, La Cuarta merece un capítulo aparte. De hecho, creo que nada supera aquel glorioso “Le hizo el amor a un rodamiento”. No sé si existe alguna manera de superar ese titular. Probablemente no.
La diferencia es que antes el titular tenía que conseguir que compraras el diario. Hoy, además, tiene que conseguir que alguien quiera sacarle una foto a la pantalla, compartirla y mandársela a sus amigos.
De hecho, quizás sea simplemente una evolución natural del lenguaje periodístico. Los periodistas siempre han utilizado recursos para llamar la atención. Los titulares de los diarios llevan décadas jugando con palabras, dobles sentidos y referencias. La diferencia es que ahora el titular puede abandonar inmediatamente el medio que lo produjo.
Antes, un buen titular quedaba impreso en el diario. Hoy puede convertirse en una captura de pantalla, después en una publicación en Twitter, luego en Instagram y finalmente aparecer comentado en otro medio. El titular dejó de ser solamente parte de la noticia. Puede convertirse en la noticia.
Y el caso de Mara Sedini es un ejemplo bastante bueno de eso. Porque probablemente mucha más gente terminó comentando la frase “Mara Sedini habló más que cuando era vocera” que la propia construcción periodística del GC.
¿En qué momento un titular deja de ser una herramienta para informar y comienza a convertirse en contenido? ¿Estamos viendo simplemente una televisión que intenta ser más entretenida? ¿O hay una estrategia consciente para generar interacción? ¿Son solamente periodistas con mucho talento para los juegos de palabras? O quizás, como suele ocurrir, es un poco de las tres cosas.
Y aquí la cosa se pone política
Lo que sí me parece difícil de negar es que existe un patrón. Y ahora que comencé a prestar atención, cada vez aparecen más ejemplos. Pero hay una variable que hasta ahora he dejado fuera y que, en realidad, es imposible ignorar: el contexto político.
Estamos en un momento político bastante particular. Y aquí es donde mi memoria de los noticiarios me empieza a jugar una mala pasada, porque recuerdo una televisión bastante más grave, preocupada y, en algunos momentos, derechamente alarmista durante el gobierno anterior. La delincuencia, la seguridad, los homicidios, la migración y las distintas crisis ocupaban buena parte de la conversación, y los GC contribuían muchas veces a reforzar esa sensación de urgencia.
Hoy, en cambio, me encuentro con cosas como “Cojo César no podrá seguir con sus andanzas”, “Los onda corta tendrán larga estadía presos” o “Proyecto sala cuna sigue en pañales en comisión”. Las noticias siguen siendo noticias, algunas bastante serias, pero la forma de presentarlas parece tener otro ánimo.
¿Y entonces qué está pasando?
Y aquí tengo que hacer una precisión: no estoy diciendo que Chilevisión haya decidido ponerse simpático porque ahora gobierna la derecha. No tengo ninguna evidencia para afirmar algo así. Tampoco sería justo concluir que antes todos los GC eran alarmistas y ahora todos son humorísticos. Mi punto es bastante más sencillo: ¿puede el contexto político influir, aunque sea indirectamente, en el tono con que un medio presenta las noticias?
Porque si uno compara ambos momentos, la pregunta resulta inevitable. ¿Cambió realmente la realidad que estamos viendo en pantalla o cambió la manera en que nos la están contando? De hecho, después de publicar los primeros tres, fueron los propios lectores quienes comenzaron a mandarme otros. Eso probablemente significa que hay muchos más dando vueltas y que, de alguna manera, la audiencia también comenzó a mirar los GC como parte del espectáculo. Y eso es quizá lo más curioso de todo.
Estamos acostumbrados a pensar que las redes sociales comentan lo que aparece en televisión. En este caso, parece que la televisión también está empezando a producir cosas pensando en lo que las redes sociales van a comentar. No sé si eso es marketing, evolución del periodismo o simplemente una buena dosis de creatividad. Pero después de todo esto tengo claro algo: la próxima vez que esté viendo CHV Noticias voy a mirar bastante más el GC que la noticia.
Y quizás ese sea precisamente el problema. O quizás sea exactamente la reacción que ellos querían provocar, como dijo un gil una vez.
Adelante estudios.
