El Panteón de los Héroes.

No soy el indicado para hablar de cultura, pero en esta página, casi sin querer queriendo lo hacemos bastante seguido: Ya se hizo un acabado estudio sobre los nombres de las calles de Santiago (que comenzó con un juego de gente curada buscando placas) , a una visita al ex-congreso durante el día del patrimonio,  una reseña histórica del Parque Cousiño, entre muchos otros.

Además de salir en algunas monedas y en una parodia de Plan Z, Bernardo O’Higgins es recordado por ser uno de los próceres de la patria, abdicar en 1823 y ser exiliado al Perú. Según algunos dicen, Don Bernardo aprovechó de implementar ideas en agricultura en su tiempo libre, que ahora era mucho. Tras algunos años, en 1842, murió. Aquí parte nuestra historia.

Fue enterrado en Lima, pero sus restos (pequeñitos, pues él medía un metro cincuenta) fueron repatriados a Chile en 1869. El monumento fúnebre fue construido por el escultor italiano Rinaldo Renaldi, a pedido del hijo de Bernardo, Demetrio (ymedio) O’Higgins. Este mausoleo, construido en mármol de Carrara (que es más blanco y más moldeable), fue inaugurado en el patio de los Presidentes del Cementerio General el 13 de enero de 1869.

En 1975, dos años después del golpe de estado, el dictador Augusto Pinochet inaugura “La Llama Eterna de la Libertad”, un fuego ceremonial, parte del Altar de la Patria, ubicado en la Plaza Bulnes. El monumento y los restos de O’Higgins fueron trasladados al subsuelo del complejo arquitectónico en 1979. En el año 2004, durante el gobierno de Ricardo Lagos, se construye la Plaza de la Ciudadanía.  Este proyecto traslado la llama de la eterna libertad hasta su ubicación actual en la Escuela Militar, se movió la estatua ecuestre de O’Higgins unos metros hacia calle Zenteno, la cripta es colocada al centro de lo que hoy es conocido como Panteón de los Héroes.

El panteón contiene los restos de dos soldados: uno de la guerra del pacifico y un “soldado de la patria”, símbolo de unidad nacional (sic) que murió en el desierto. Estos restos están acompañados por la escultura “Tambor en reposo” que representa la figura del niño soldado.

La Cripta del Libertador.

El monumento se compone por una loza de mármol con un trofeo de armas con las banderas de Chile y otras repúblicas, con inscripciones en las grandes batallas en las que don Beño estuvo involucrado: El Roble, Rancagua, Chacabuco y Maipú.

Alrededor de la tumba se encuentran dos esculturas de mármol: un joven descansando sobre un tambor luciendo un gorro de la libertad y una mujer que representa a la República, que ostenta pluma y papel, símbolos de la ley y la ilustración. Al centro hay un grabado de la abdicación de O’Higgins.

Abajo se lee una inscripción que es una copia de la original que estaba en Lima con algunos modismos en latín:

DOM: “Deo optimo maximo”: al más grande y mejor Dios, es decir, Júpiter.

Don: Don quiere decir “De Origen Noble”

DEP: Descansa en Paz… actualmente se utiliza QEPD.

Mención aparte merece el guardia que custodia el panteón, con quién tuve una conversación muy instructiva del lugar.  El horario de visita es de lunes a viernes de 09:00 a 17:00,  y los días sábado de 9:00 a 14:00.

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